La lavandería industrial ELIS interrumpe su ERTE y reanudará su actividad este jueves

La lavandería industrial Indusal de Cabezón de la Sal, perteneciente al grupo empresarial francés ELIS, interrumpirá este jueves el ERTE (expediente de regulación temporal de empleo) aplicado a sus 50 trabajadores hasta finales de este año durante al menos un mes (del 9 de julio al 9 de agosto) para reanudar su actividad, tras incrementarse los pedidos de trabajo en coincidencia con la reapertura de centros hosteleros tras el confinamiento del Estado de Alarma.

 

El comité de empresa de la lavandería industrial cántabra (4 delegados de UGT y 1 de CCOO) se congratuló hoy de la decisión adoptada por la empresa, «que aleja la amenaza de un cierre y de una deslocalización de su producción a Bilbao que no tenía el más mínimo sentido».

Según precisó Pedro Cobo, asesor del comité de empresa de ELIS de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT, «se confirma que la lavandería iba a recuperar su carga de trabajo a medida que sus clientes, principalmente centros hosteleros, fueran reabriendo sus negocios; y lo que es más importante, que la planta de Cabezón de la Sal es imprescindible para atenderlos en las condiciones adecuadas».

«Ya dijimos a la empresa que no se puede prestar un buen servicio desde Bilbao a los clientes de Cantabria y Asturias y que un supuesto cierre o deslocalización de ELIS en Cabezón de la Sal no era ni mínimamente lógico en una centro con carga de trabajo y con beneficios, salvo que sea por intereses oscuros muy alejados de la realidad productiva», matizó el asesor de UGT en el comité de empresa de la lavandería industrial cántabra.

El sindicalista confió en que la suspensión del ERTE previsto hasta finales de año «sea definitiva» y la actividad de la lavandería industrial «recupere la normalidad y el empleo», tras destacar que la semana del 9 de agosto el comité de empresa se volverá a reunir con la dirección de ELIS para analizar la situación.

Reapertura con toda la plantilla

Cobo agregó que la reapertura de ELIS afecta a todos los trabajadores incluidos en el ERTE aplicado por la empresa a principios del pasado mes de junio, que sucedía a otro anterior y se iba a prolongar hasta finales de este año, con el compromiso adicional de la empresa de reanudar la actividad productiva en enero de 2021 o, de lo contrario, compensar económicamente a sus trabajadores con la cuantía habitual de un despido improcedente más un recargo de un 33%.

La reapertura de la lavandería industrial de Cabezón de la Sal también ha provocado que hace unos días interrumpiese su ERTE la empresa de transporte que trabaja para ella.

UGT ya ha comunicado a la empresa que velará para que la reapertura de la planta de Cabezón de la Sal se realice con las exigidas medidas de prevención por la Covid-19.